El sistema de unión “clinching” es un sistema adoptado para unir las chapas sin utilizar componentes de fijación. En este sistema un punzón empuja las chapas en un molde adecuado para producir una deformación inicial y luego una fuerza ulterior expande la chapa superior dentro de la chapa inferior bloqueando las dos chapas entre sí. Se utiliza principalmente para metales duros, como por ejemplo los aceros inoxidables, o donde hay una gran diferencia de espesor o dureza en las chapas que hay que unir.